A. F. MICHAEL ATLEE

CONCEPTO Y SER METAFORICO DE DULCINEA

SEPARATA DE
ANALES CERVANTINOS

VOLUMEN XV

C. S. I. C.
MADRID, 1978


 
 
En el prólogo de la primera parte de El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha, Cervantes escribe: "aunque parezco padre, soy padrastro de don Quijote..." 1. Una de las muchas interpretaciones de estas palabras es que Cervantes quiere decir que no es padre porque no es idea original suya: La tradición literaria de la. caballería andante ya es historia; también la interpretación militarista del cristianismo (por fuerza hacer bien a todo el mundo, insistir en que todo el mundo acepte la doctrina católica o sufrir las consecuencias de guerra o de la Inquisición), la caballería andante encarnada en don Quijote ya es historia. En efecto, el cristianismo militante era poner en práctica, siguiendo la letra de la ley en vez del espíritu, lo que dice San Pablo en su Epístola a los Efesios, VI, 10-21 2. Otra interpretación de lo que quiere decir Cervantes es que cada lector de la novela por su imaginación va a crear a su propio Quijote; como consecuencia, para cada lector, habrá distinto Quijote y que el don Quijote creado dependerá de la perspectiva intelectual de cada lector, perspectiva formada por las experiencias sensuales y por la pedagogía3. Si se aceptan estas interpretaciones, entonces lo que dice Cervantes tocante a don Quijote se puede aplicar a Dulcinea. Es decir, la idea de Dulcinea ya es historia. y habrá distintas Dulcineas para cada lector.

Hay un sin fin de interpretaciones de Dulcinea y el papel que hace en la novela. La interpretación más popular es que Dulcinea y el amor que don Quijote le tiene sirven para hacer burla cómica del amor cortés. No se puede refutar tal interpretación; sin embargo, bajo la superficie de la realidad hay otras posibilidades de interpretación.

Casalduero dice que Dulcinea es pura idea4. Madariaga declara que ella es la gloria5. Emilio Goggio dice que Dulcinea es el móvil principal de todas las acciones de don Quijote6. Riley sugiere que el problema para los filósofos contemporáneos es saber si la identidad corporal es una condición necesaria para que haya una identidad personal; que cuando se resuelva este problema filosófico quizá sepamos más de Dulcinea7. Las opiniones de estos críticos iniciaron las investigaciones que han desembocado en la tesis que propongo: Dulcinea es una metáfora del concepto atistotélico de Dios que surgió durante la edad media en forma del amor cortés8. Es una manifestación literaria nacida de la herejía de la doble verdad de Aristóteles, interpretada por los averroístas latinos y formalizada filosóficamente por Avicena9. Es una tesis propuesta no sólo para ofrecer nuevas posibilidades para saber más del Quijote, sino para ayudar a entender el conflicto de opiniones que todavía existe sobre el origen del amor cortés.

Ahora es necesario que se repasen algunos de los conceptos aristotélicos que forman la base de esta tesis. Como ya se sabe, para Aristóteles, todo lo vivo del universo, sea de las plantas, de los animales o de los seres humanos, es dominado por un impulso interior determinante a crecer, llegar a ser algo más grande. A esta fuerza creadora interior, Aristóteles le da el nombre entelequia, es decir, el alma10. Este poder determinante es el aspecto más significante de la vida porque todo lo vivo es guiado por esta fuerza creadora dentro de sí mismo.

La entelequia del ser humano se compone de las mismas entelequias o almas que la planta y el animal pero, tiene otra alma que le da mucho más poder. El ser humano tiene el alma racional que es la máxima expresión del ser en el universo. El razonar creativamente es un poder que se limita a la entelequia o alma humana. Por razonar, el ser humano, puede moldear y controlar su destino, de una manera que es imposible para el animal y la planta. Por medio de la razón, el hombre no sólo puede entender el propósito de su vida como ser humano sino puede en gran medida escoger y determinar ese propósito y controlar el desarrollo del propósito escogido hasta el fin y de esta manera realizarse11, o ser feliz porque para Aristóteles a menos que un hombre pueda realizarse no puede ser feliz. La felicidad humana es tener consciencia de realizarse, dirigido y cumplido por los ideales estimados buenos.

Esta alma racional de la entelequia del ser humano, Aristóteles la divide en dos poderes o potencias, el intelecto pasivo y el intelecto activo. El intelecto pasivo es capaz de recibir todas las categorías de pensamiento pero no es ninguna de ellas hasta que piense: En potencia es igual que una tabla de escribir que no tiene nada escrita sobre ella. Lo que es de escribir existe de modo, potencial. Por consiguiente, este intelecto pasivo del alma racional de la entelequia del ser humano se puede llamar la tabula rasa12 Dios es el intelecto activo del alma racional de la entelequia del ser humano que pone en movimiento esas ideas potenciales escritas en la tabla rasa, el intelecto pasivo13.

Dios, para Aristóteles, es el móvil de la moción, del cambio y del desarrollo dentro del universo que no participa de ninguna manera en actividad alguna. Dios es pura idea, el único caso de pura idea; por consiguiente, no se puede precisar su género, ni su nombre. En todos los demás casos, la idea y la materia se, necesitan la una a la otra para que haya una realidad. Pero éste no es el caso con Dios. La perfección de Dios se puede entender al separar a Dios de lo material, paradójicamente de la misma manera que para entender la realidad no se puede separar el alma del cuerpo humano, animal o vegetativo.

Separado de cualquier participación en la lucha de la vida, ¿cómo puede Dios ser la entelequia, el propósito, la primera causa y el último fin del universo entero? Para resolver esta dificultad Aristóteles emplea términos poéticos: Dios mueve al mundo como la amada inspira al amante. El objeto de deseo y el objeto de pensamiento, mueven de esta manera: mueven sin ser movidos14. Dios es el móvil inmovil, o la amada inmóvil o el amado inmóvil o lo amado inmóvil. Es lo amado sin limitaciones ni restricciones. Expresada poéticamente de otra manera, la amada inspira al amante que obre para que ella le ame sin que ella dé muestra alguna de que tiene consciencia del amante y de las obras que hace por ella. El ser humano es el amante inspirado a realizarse por la amada Dios; es el amante fracasado, al amante apaleado15que no tiene la menor idea si la amada aprecia lo que hace por ella o aún si tiene consciencia de él. El Dios aristotélico no se manifiesta físicamente16 Se entiende entonces que si el ser humano exige lo imposible, es decir, una manifestación física de la pura idea, es decir, o Dios, está loco. Tiene que contentarse con maravillarse ante los organismos del universo.

Ahora para que Dulcinea pueda ser el herético concepto aristotélico de Dios, es necesario que el propósito de don Quijote como caballero andante sea religioso; que las obras que hace don Quijote sean el resultado de lo que se ha escrito sobre su intelecto pasivo, la tabla rasa; que esas obras sean puestas en movimiento, por un poder activo, por una fuerza inspiradora; que esa fuerza inspiradora sea "el móvil inmóvil"; que "el móvil" sea pura idea; que no se manifieste físicamente.

La novela puede ser interpretada de una manera religiosa. El propósito de la vida de Don Quijote es llevar a cabo, por medio de las armas los deberes de la profesión de la caballería andante. Se pueden citar muchas referencias que prueban que el ejercicio de la caballería es religión, con propósito que tiene gran similitud con el que se encuentra en la, Epístola de Santiago Apóstol I, 22-27 - "Visitar a los huérfanos, socorrer a las viudas en las tribulaciones y preservarse de la corrupción de este siglo" - epístola que también ayuda mucho a entender las muchas discusiones de armas y letras que abundan por toda la novela. Dice don Quijote a Vivaldo:

... Si va a decir verdad, no hace, menos el soldado que pone en ejecución lo que su capitán le manda que el mesmo capitán que se lo ordena. Quiero decir que los religiosos, con toda paz y sosiego, piden al cielo, el bien de la tierra; pero los soldados y caballeros ponemos en ejecución lo que ellos piden, defendiéndola con el valor de nuestros brazos y filos de nuestras espadas, no debajo de cubierta, sino al cielo abierto, puesto por blanco de los insufribles rayos del sol en el verano y de los erizados yelos de invierno. Así, que somos ministros de Dios en la tierra (I, 118).
La misma epístola de Santiago Apóstol hace relación con los sentimientos que don Quijote expresa en su parlamento de la edad de oro, que da a los sorprendidos cabreros. Les dice que "se instituyó la orden de caballeros andantes para defender a las doncellas, amparar a las viudas y socorrer a los huérfanos y a los menesterosos..." porque la corrupción etsaba creciendo más (I 106).

Rumbo al Toboso, don Quijote le dice a Sancho que "no todos podemos ser frailes, y muchos son los caminos por donde lleva Dios a los suyos al cielo; religión es la caballería, caballeros santos hay en la gloria" (II, 596).

Cuando conocemos al hidalgo por primera vez lo que se ha escrito en su tabla rasa es "la fantasía de todo aquello que leía en los libros, así de encontamientos como de pendencias, batallas, desafíos, heridas, requiebros, amores, tormentas y disparates, imposibles", todos aprendidos de los libros de Caballerías y todo se le asentó "de tal modo en la imaginación que era verdad" (I, 38). El quiere "hacer bien a todo el mundo" (II, 880), amar al prójimo17, deshacer agravios, enderezar tuertos, enmendar sinrazones, mejorar abusos y satisfacer deudas. Cervantes18 no nos dice cómo el intelecto, activo del alma del hidalgo le inspira para hacerse caballero, profesión fuera de moda, o mejor dicho, poner en ejecución la letra de los libros de caballerías que se han escrito en su tabla rasa, pero Cervantes sí nos dice que el hidalgo mismo cree que no puede cumplir con sus futuros, deberes de caballero sin su dama

Los conceptos que tiene el hidalgo de la Mancha de lo que debe ser su dama y el poder de ella se han tomado de los libros de caballerías y son representaciones poéticas de las funciones de las distintas entelequias propuestas por Aristóteles. Cuando se explica la necesidad de una dama, se ven expresadas la función de la entelequia o alma vegetativa y la de los seres humanos. Cervantes y no Cide Hamete Benengeli dice que "el caballero andante sin amores19 era árbol sin hojas y sin fruto y cuerpo sin alma" (I, 40). Así es que la dama es. el alma o el intelecto activo del alma racional de la entelequia del ser humano. Es el poder, el móvil, la fuerza inspiradora que hace que el organismo, el ser humano, quiera vivir realizándose así como el alma vegetativa hace que el árbol tenga hojas y fruto: vivir realizándose.

El nombre "significativo" (I, 41) Dulcinea que el hidalgo pone a su dama, concuerda con los principios aristotélicos propuestos en la discusión del filósofo de lo bello y del móvil inmóvil20. En la novela se encuentra propuesta la idea de tener una dama a quien se encomienda el caballero, una dama que le inspira a obrar bien para ser digno de ser amado: esto es gentilidad y no cristianismo. La idea se presta más al herético concepto aristotélico de Dios. Cuando don Quijote habla con el caminante Vivaldo, éste le dice que le parece muy mal que los caballeros "cuando se ven en ocasión de acometer una grande y peligrosa aventura, en que se ve manifiesto peligro de perder la vida, nunca en aquel instante se acuerdan de encomendarse a Dios, como cada cristiano está obligado a hacer en peligros semejantes; antes se encomiendan a sus damas, con tanta gana y devoción como si ellas fueran su Dios: Cosa que me parece que huele algo de gentilidad" (I, 119).

Aun Sancho tiene consciencia de esto cuando don Quijote la explica cómo los caballeros aman a sus damas. Sancho le responde que "con esa manera de amor... he oído yo predicar que se ha de amar a Nuestro Señor" (I, 316).

Quizás la evidencia más fuerte para probar la tesis de que don Quijote tiene a Dulcinea como el poder activo del concepto aristotélico del alma racional se encuentra en los versos que don Quijote canta para consolar a Altisidora (II, 867). El canta irónicamente acerca de lo que pueden hacer las fuerzas de amor cuando toman "por instrumento la ociosidad descuidada". Dice que suelen sacar de quicio a las almas. Don Quijote, creyendo que Altisidora está enamorada de él, sigue cantándole consejos para que el arnor no correspondido no la vuelva loca. Canta:

Dulcinea del Toboso
del alma en la tabla rasa
tengo pintada de modo
que es imposible borrarla (II, 868).
Puesto que lo que se pinta en la tabla rasa es o resultado de las impresiones sensuales experimentadas por el organismo21 o resultado de la pedagogía, entonces la Dulcinea del Toboso, que tiene pintada en la tabla rasa de tal modo que es imposible borrarla, es lógicametne el resultado de la pedagogía sacada de los libros de caballerías, libros considerados disparates por Cervantes.

Don Quijote sigue cantando, que si la amada es firme, el amante puede hacer milagros. Todo lo que canta concuerda con lo que, enojado con Sancho, le explica del poder activo de Dulcinea: "¿ ... no es el valor de Dulcinea, tomando a mi brazo por instrumentos de sus hazañas? Ella pelea en mí, vence en mí, yo vivo y respiro en ella y tengo vida y ser" (I, 307)22. Pero lo más importante de estas palabras que el enojado don Quijote lanza a Sancho es que Dulcinea es Dios creador. Termina don Quijote gritando a Sancho, "¡ Oh hideputa bellaco, y cómo sois desagradecido que os veis levantado del polvo de la tierra a ser señor de título y correspondes, a tan buena obra con decir mal de, quien os la hizo!" (I, 307). Dulcinea es todopoderosa: Ella le hizo a Sancho, del polvo.

Aun los recursos poéticos empleados por don Quijote al describir a Dulcinea son los que se emplean para perfeccionar teológicamente la metáfora de Dios. Ella es "sobre las bellas bella" (I, 58); es "sin par" (I, 59). Su hermosura es "sobre-humana" pues en ella "se vienen a hacer verdaderos todos los imposibles y quiméricos atributos de belleza..." (I, 121).

Pero es imprescindible que se entienda que Aldonza Lorenzo, la humilde labradora a quien se ha puesto el nombre significativo de Dulcinea, como Dios, es nada más que abstracción o pura idea, como dice Casalduero.

Antes de encontrar la Historia de don Quijote de la Mancha escrita por Cide Hamete Benengeli, historiador arábigo, Cervantes, el primer historiador de la novela, al contar cómo el señor Quijada o Quesada o Quejana escoge una de las tres vidas buenas de Aristóteles, la de honra23 (la caballería andante), también cuenta algo de Aldonza Lorenzo. Cervantes, al hablar de ella, cuenta lo que "se cree" (I, 40) y lo que "se entiende" (I, 41) de ella, pero nunca cuenta lo que Aldonza Lorenzo de verdad "es". Nunca dice que existe de verdad.

Es difícil precisar los nombres de don Quijote (I, 36 y 40) como es difícil precisar otros nombres de otras realidades24, por ejemplo, los de la esposa de Sancho (I, 80 y 81) y aún los nombres de un pescado (I, 46) o cualquier aspecto de la realidad porque cada nombre, resultado de la pedagogía, representa la relatividad de la realidad. Aldonza Lorenzo, o Dulcinea, o Dios, es víctima de la misma fragmentación de la realidad. Hay el problema de precisar el ser de Aldonza, o Dulcinea, o Dios, porque no se puede precisar lo que debe de ser pura ida.

Cuando don Quijote, el amante apaleado, regresa a su aldea la primera vez, se encuentra con un vecino. En este encuentro resulta una confusión de nombres, de realidades. Este vecino, Pedro Alonso, le llama a don Quijote "Señor Quijana" (I, 62). Al vecino Pedro Alonso, don Quijote le llama "Rodrigo de Narváez", nombre sacado de la tradición de los Abencerraje. Y con más significación, le dice a Pedro Alonso que Dulcinea se había llamado Jarifa anteriormente (I, 63). ¿Cuál es la verdad? La verdad depende de lo que se ha escrito en la tabla rasa. Só1o un loco insistiría en que haya sólo un nombre para cada realidad. Só1o un loco precisaría el nombre de Dios, pura idea.

Lo importante aquí es que Dulcinea, o Aldonza Lorenzo, o la morisca Jarifa, es nada más que pura idea, producto de la imaginación formada por la pedagogía; que nunca puede manifestarse físicamente.

Cuando Sancho quiere saber de Dulcinea y de las damas, don Quijote le dice que las damas inspiradoras tienen un sin fin de nombres tales como Amarilis, Filis, Silvia, Diana, Galatea, Alida. Algunas damas fueron verdaderamente de carne y hueso pero "las más (de ellas) se las fingen por dar sujeto a los versos" (I, 246). Podría haber incluido el nombre de Melibea también25. Dice don Quijote a Sancho, "bástame a mí pensar y creer que la buena de Aldonza Lorenzo es hermosa y honesta... la mucha hermosura y la buena fama se hallan consumadamente en Dulcinea... y para concluir con todo, yo imagino que todo lo que digo es así, sin que sobre ni falte nada y píntola en mi imaginación como la deseo" (I, 245-246). Más tarde, Sancho que sabe que Dulcinea era el nombre puesto sobre Aldonza Lorenzo, "cansado de mentir tanto", niega haberla visto jamás en la vida (I, 316). Don Quijote también niega haber visto jamás a Dulcinea (II, 599). Dulcinea es para él pura idea, una ficción fabricada por la imaginación condicionada por los libros de caballerías, por una pedagogía que Cervantes considera equivocada.

Desde luego, la dama de don Quijote es sin par. En la aventura de los mercaderes, cuando don Quijote quiere que ellos se tengan y confiesen que no hay en el mundo todo doncella más hermosa que la sin par Dulcinea, los mereaderes quieren verla. Don Quijote replica, "si os la mostrara...¿qué hiciérades vosotros en confesar una verdad tan notoria? La importancia es en que sin verla lo habéis de creer confesar, afirmar, jurar y defender". Y si no lo hacen, entonces son gente descomunal y soberbia (I, 59). Los mercaderes de Toledo insisten en que don Quijote les dé una prueba física de la hermosura de Dulcinea, "algún retrato... aunque sea tamaño como un grano de trigo...". Ellos se burlan de Dulcinea. Don Quijote se pone furioso y les dice que pagarán "la grande blasfemia" que han dicho "contra tamaña beldad como es la de Dulcinea" (I, 60). Resulta una lucha tremenda y don Quijote queda como el pobre amante apaleado de la amada Dulcinea.

Este episodio es de suma importancia porque la causa de la pendencia es el querer ver los mercaderes una prueba física de Dulcinea. Como se ha visto, don Quijote considera grande blasfemia tal peticion. Ellos deben creer en Dulcinea sin verla. Durante toda la primera parte de la novela, don Quijote, encomendándose a Dulcinea, se dedica a deshacer todo género de agravio, sufriéndolo todo, sin tener una prueba física de ella.

En la segunda parte de la novela, la primera aventura, instigada por el "vaso de las ciencias" (II, 587) Sansón Carrasco, es un viaje que don Quijote hace al Toboso para ver a la fuerza que le ha hecho obrar lo útil. Quiere ir al Toboso para tomar la bendición y buena licencia de ta sin par Dulcinea (II, 590). Le dice a Sancho que va al Toboso, porque cualquier rayo del sol de la belleza de Dulcinea que llegue a sus ojos alumbrará su entendimiento y fortalecerá su corazón (II, 590).

En efecto, el idealista caballero, quien anteriormente había creído grande blasfemia querer una prueba física de la gloria de Dulcinea, la amada inmóvil, se ha vuelto materialista. El historiador Cile Hamete Benengeli quisiera pasar la aventura en "silencio temeroso" porque dice que las locuras de don Quijote - querer tomar la bendición y buena licencia de su amada para alumbrar su entendimiento y fortalecer su corazón - llegan aquí al término y raya de las mayores que pueden imaginarse (II, 601). Para el historiador arábigo, el término, y raya de las mayores locuras es esperar que Dios, el poder activo de la tabla rasa, la amada inmóvil, el impulso vital del universo se manifieste físicamente, intervenga en la vida de los seres humanos para alumbrarles el entendimiento y fortalecerles el corazón. Para Aristóteles es una imposibilidad. Pero el Dios Padre del cristianismo lo hizo por manifestarse en Jesucristo.

Cervantes sigue balanceando, ordenando la metáfora de Dulcinea. Cuando de noche don Quijote y Sancho llegan al Toboso y buscan el alcázar de Dulcinea, el edificio con que dan no es alcázar sino la iglesia principal del pueblo (II, 598). Cuando preguntan a un labrador "¿ónde son por aquí los palacios, de la sin par princesa doña Dulcinea del Toboso?" les responde que o el cura o el sacritán del lugar "Entrambos o cualquier dellos sabrá..." (II, 600).

No es por casualidad que Cervantes comienza la segunda parte de la novela con esta aventura. En el prólogo de la primera parte dice que su intención es "deshacer la autoridad y cabida... que tienen los libros de caballerías" (I, 25). En esta aventura vemos los comienzos del deshacer de la autoridad y cabida que tiene la dama Dulcinea en la vida de don Quijote. El no encuentra el alcázar de Dulcinea. No puede tomar la bendición y buena licencia de ella para alumbrar su entendimiento y fortalecer su corazón. Cuando Sancho, le miente señalando a una labradora baja y fea diciendo que es Dulcinea, don Quijote cree que "un maligno encantador" le ha puesto nubes y cataratas en los ojos; ha encantado a Dulcinea. Cree que para sus ojos y no para otros ha mudado y transformado la "sin igual hermosura y rostro de Dulcinea en el de una labradora pobre" (II, 607). Por no haber visto a Dulcinea perfecta y bien acabada, don Quijote se cree el más desdichado de los hombres (II, 609). La amada queda pura idea. Don Quijote se pone melancólico, manifestación de una alteración psicológica u otra locura que terminará con su muerte.

Con el encanto de Dulcinea vemos que poco a poco el poder de ella va disminuyendo, hasta que Sansón Carrasco, "El vaso de las ciencias" disfrazado del Caballero de la Blanca Luna, vence a don Quijote y le hace prometer que se retirará a su lugar por tiempo de un año... "sin echar mano a la espada, en paz tranquila y en provechoso sosiego" (II, 1.011).

Rumbo a casa, Sancho, quien tiene que darse "tres mil azotes y trescientos en ambas sus valientes posaderas" (II, 189) para desencantar a Dulcinea, se retira para darse lo,s azotes necesarios. Pero Sancho, en vez de azotarse a sí mismo, da los azotes "en los árboles con unos suspiros de cuando, en cuando que parece que con cada uno dellos se le arrancaba el alma" (II, 1.049). Don Quijote, cayendo en la trampa, no puede aguantar oír a su amigo Sancho sufrir. Dice:

- No permita la suerte Sancho mío, que por el gusto mío pierdas tú la vida, que ha de servir para sustentar a tu mujer y a tus hijos: espere Dulcinea mejor coyuntura... (II, 1.050).
En efecto, por el amor que tiene a su amigo, que tiene a su prójimo, don Quijote razona y escoge. Deja a su imaginado poder activo, a su Dulcinea, a su Dios encantado. Al entrar en su aldea, se oye a un muchacho decir a otro, "...no la has de ver en todos los diás de tu vida" (II, 1.057). Don Quijote vuelve a Sancho y dice, "¿No adviertes amigo lo que aquel muchacho ha dicho: 'No la has de ver en todos los diás de tu vida?'... No vees tú que aplicando aquella palabra a mi intencion quiere significar que no tengo de ver más a Dulcinea?" (II, 1.057).

Regresa a su aldea vencido, consciente de que nunca verá a Dulcinea. Una vez en casa, animado por sus amigos, toma en consideración renunciar a la caballería andante y hacerse pastor. Su sobrina y el ama tratan de convencerle de que hacerse pastor sería peor locura. Les replica que se callen; que sabe lo que tiene que hacer. Después, sin suficiente aclaración, cae enfermo. El historiador, explicando cómo funciona la ente1equia del ser humano, dice:

Como las cosas humanas no sean eternas, yendo siempre en declinación de sus principios hasta llegar a su último fin, especialmente las vidas de los hombres, y como la de don Quijote no tuviese privilegio del cielo para detener el curso de la suya, llegó su fin y acabamiento cuando él menos; lo pensaba; porque, o ya fuese de la melancolía que le causaba el verse vencido, o ya por la disposición del cielo... (II, 1.062).
Y don Quijote muere.

Si don Quijote muere de la melancolía causada por haber sido vencido, entonces, Dulcinea, el móvil imaginado del alma racional de su entelequia; Dulcinea, la amada que ha tomado "su brazo por instrumento de sus hazañas"; la que ha peleado en él, vencido en él; ella, en la que ha vivido, respirado, tenido, vida y ser, ella queda inmóvil en la lucha contra el Caballero de la Blanca Luna. Dulcinea o Dios es la causa de su muerte.

La otra razón que el historiador Cide Hamete Benengeli ofrece para la muerte es la "disposición del cielo". En todo caso don Quijote muere porque Dios, el poder activo deja de funcionarle. Y nunca, se sabe por qué. Y nunca se sabe cómo Dios le hizo renunciar a los libros de caballerías. El móvil queda inmóvil.

A. F. MICHAEL ATLEE


 


1 MIGUEL DE CERVANTES, SAAVEDRA, El ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha (Barcelona, 1959), pág. 19. (Todas las citas son de esta edición, preparada por Martín de Riquer.)

2 En la epístola San Pablo dice, "En fin, hermanos míos, sed fuertes en el Señor y en el poder de su fortaleza. Vestíos de toda la armadura de Dios para que podáis estar firmes contra las asechanzas del diablo. Porque no solamente tenemos lucha con sangre y carne sino con principados, con potestades, con los gobernadores de las tinieblas de este siglo, con malicias espirituales en lugares altos. Por tanto tomad toda la armadura de Dios para que podáis resistir en el día malo y superado todo, estar en pie. Estad pues firmes, ceñidos los lomos de verdad y vestidos de coraza de justicia y calzados los pies con la preparación del evangelio de paz. Sobre todo, tomando el escudo de la fe, con lo cual podréis apagar todos los dardos encendidos del maligno. Y el yelmo de salud tomad, y la espada del Espíritu..." Hablando de San Pablo (II, 954) don Quijote dice, "Este... fue el mayor enemigo que tuvo la Iglesia de Dios Nuestro Señor en su tiempo, y el mayor defensor suyo que tendrá jamás; caballero andante por la vida, y santo a pie quedo por la muerte...".

3 Véase Don Quijote, I, capítulo XXXII para un ejemplo de este perspectivismo.

4 JOAQUÍN CASALDUERO, Sentido y forma del Quijote (Madrid, 1949), pág. 48, "Dulcinea es la idea pura: a esta idea se llega partiendo de la realidad; pero no es la realidad observable, es la realidad del refranero. Aldonza Lorenzo es la heroína del folklore, que tanto ha contribuido, también a formar a Sancho: "Aldonza, con perdón". "Aldonza sois, sin vergüenza." "Moza por moza, buena es Aldonza." Dulcinea no existe, pero Aldonza es una abstracción. En el siglo XVII, esta relación Dulcinea-Aldonza debió ser uno de los rasgos burlescos que excitarían a risa...".

5 SALVADOR DE MADARIAGA, Don Quixote: an introductory essay in psychology (Oxford, 1935), pág. 95. "Dulcinea is glory and she is for Don Quixote the incarnation of all the values for which a knight can and should sacrifice himself."

6 EMILIO GOGGIO, "The Dual Role of Dulcinea in Cervantes' Don Quijote de la Mancha", MLQ, 13 (1952), 289. "She is more divine than human. The power she exerts on Don Quijote's mind and soul is supernatural. She transfers herself wholly in him and becomes his inspiration, the prime mover of all his actions, the breath of life without which he could not exist."

7 E. C. RILEY, "Who's Who in Don Quixote?" MLN, 81 (1966), 127-128. "The nub of the problem for present-day philosophers apparently is whether or not bodily identity is a necessary condition of personal identity. When this is settled perhaps we shall know more about Dulcinea."

8 Ahora se presentan unas preguntas inevitables. ¿Cómo se sabe si Cervantes había leido a Aristóteles? Si Cervantes había leído a Aristóteles ¿cuáles de sus obras le eran accesibles? ¿Cómo se sabe si las obras leídas eran traducciones de los textos originales o refundiciones o de Averroes o de Santo Tomás de Aquino o de los neo-escolásticos? Véanse THEODORE S. BEARDSLEY, Hispano-Classical Translations Printed Between 1482 and 1699 (Pittsburgh, 1970; EMILE LEGRAND, Bibliographie hispano-greque (vols. XI-XIII de Bibliographie, hispanique, comp. R. FOULchÉ-DELBOSC (New York-Paris, 1905-17); MARCEL SOLANA, Historia de la filosofía española (Madrid, 1941); AMÉRICO CASTRO, El pensamiento de Cervantes, nueva edición ampliada y con notas del autor y de Julio Rodriguez Puértolas (Barcelona, 1972); ALBAN K. FORCIONE, Cervantes, Aristotle and the Persiles (Princeton, 1970); OTIS GREEN, España y la tradición occidental, tr. Cecilio Sánchez Gil, III (Madrid, 1969). Castro (pág. 31) nos informa que la primera edición crítica de la Poética de Aristótoles surgió con Robortelli en 1548. Forcione en su análisis admirable del impacto de la poética neo-aristotélica sobre la producción literaria de Cervantes mantiene que éste no podía escaparse de la influencia poética de Aristételes. "With the rediscovery of Aristotle's Poetics shortly before the middle of the sixteenth century, the appearance of the numerous commentaries on Horace and Aristoteles that immediately followed, the rising influence of the literary academies in Italy in the second half of the century, and the literary polemics associated with these academies, the artist of the time could hardly escape the heavy burden of a critical self-consciousness and its inevitable effect on his creative powers. It was this "age of criticism" that Cervantes sensibilities were molded, and his creative production can be understood properly only against the background of critical ferment that surrounded the solidification of the Aristotelian canon of criticism" (pág. 12). Forcione no se limita al Persiles. Analiza las teorías literarias encontradas en el Quijote, enfocando el diálogo entre el Canónigo de Toledo y don Quijote sobre los libros de caballerías. Desde luego, soy de la misma opinión que Forcione. Habría sido casi imposible que un artista de la sensibilidad de Cervantes se escapara de la influencia intelectual que había brotado en el pueblo donde había nacido y pasado los años de formación. Otis Green nos informa que con la fundación de la Universidad de Alcalá el Cardenal Cisneros "montó una editora en la Universidad y publicó los textos griegos necesarios" (Green, pág. 29) para que se pudiera efectuar un retorno directo a los Padres de la Iglesia. Antes de morir Cisneros en 1517, se habían publicado la Física, de Anima y la Metafísica de Aristóteles. Los cursos de filosofía del programa de estudios de Alcalá entre I553 y 1559, durante los años que estudiaba allí Juan Huarte de San Juan (cuya influencia sobre Cervantes es innegable) se reducían a la lectura e interpretación del compendio de los principios de la lógica, Física y Metafísica de Aristóteles (Green, pág. 342). Green mantiene que el humanismo "necesitaba la lengua griega como un instrumento necesario para realizar el ideal recién concebido de volver a las fuentes metafísicas de su fe y de descifrar los textos antiguos de la revelación divina..." especialmente puesto que el griego era la lengua del Nuevo Testamento, pág. 153).

9 Esta interpretación apoya la tesis de A. J. Denomy que el amor cortés era una manifestación literaria de la "doble verdad" de Aristóteles interpretada por los averroistas latinos y formalizada filosíficmente por Avicenna (A. J. DENOMY, The Heresy of Courtly Love [Gloucester, Mass., 1947]), en vez de la de la herejía catarista propuesta por DENIS DE ROUGEMENT en Love in the Western World, (Paris, 1949). Es obvio, desde luego, que rechazo la teoría de PETER DRONKE (Medieval Latin and the Rise of European Love-Lyric, 2 tomos [Oxford, 1965]). Dronke no contesta la pregunta que Denis de Rougement hace (Love, pág. 76): "Whence came this notion of a love 'perpetually unsatisfied' and whence too that of singing plaintive enthusiasm that praises of 'a fair lady who ever says "No' "? And how is it that such consummate poesy was at hand ready to serve the new passion? The miraculous character of the twin birth cannot be too greatly stressed. Within no more than about twenty years there were established together, on the one hand, a vision of woman entirely at variance with traditional manners - woman was set above man, and became his nostalgic ideal - and on the other hand, a new but fully developed poetry of an extremely complex and refined character - a poetry equally unkown to Antiquity, and to the few centuries of Romanic Literary vigour that had followed the Carolingian Renaissance. Either both these things 'dropped out of the sky' - that is to say, medieval society was suddenly and collectively inspired with them - or else they had some definite historical cause." DRONKE dice (Medieval, I, 2), "For I should like to suggest that the feelings and conceptions of amour courtois are universally possible, possible in any time or place and on any level of society." DENOMY (Heresy, pág. 50) contesta la pregunta de Denis de Rougement: "Identity of effect argues identity of cause. Such an attitude of mind, the supremacy of reason and the separation of reason from faith, arising from a knowledge of Aristotle and deriving originally from Arabian philosophy and mysticism, could have reached the South of France through channels and over bridges that have often been rehearsed: commerce, Crusade pilgrimage, through Muslim Spain - in short, through contacts of every kind betwen Arab and Christian." Denomy propone una solución; sin embargo, por una razón inexplicable, no introduce en absoluto en la discusión el concepto aristotélico de Dios.

10 La palabra [x] en realidad quiere decir lo que es para cada ser la posesión de su perfección. ARISTÓTELES, Physica, II, 8: 198 b 10-200 b 9. La vida en sí es crecer, desarrollarse motivada por un propósito específico. Este propósito o idea racional no es una realidad comprendida solamente por los seres humanos. Es una necesidad que moldea al mundo material vivo de acuerdo con el propósito vital de realizarse de cada organismo. Refiriéndose a toda clase de organismo, Aristóteles dice que la entelequia y el cuerpo no son dos sustancias diferentes. Como forma y fondo, idea y materia son elementos inseparables de una sola realidad. El alma o entelequia es la fuerza determinante de la materia sin la cual la materia no podría vivir (De Anima, II, 1: 412a 1-413 a 15). Aristóteles declara que es necesario reconocer no sólo la entelequia o alma humana, sino el alma vegetativa y el alma animal. Todos los, organismos tienen un alma vegetativa o nutritiva desde el momento de nacer hasta el de morir. Lo que nace necesita por fuerza crecer, madurar, decaer; es decir, cumplirse físicamente. Es el alma de la encina, por ejemplo, su entelequia, que, dentro de confines bastante limitados, determina su destino y asegura la perpetuación de su especie. No hay nada que el alma de la encina pueda hacer para controlar su desarrollo, su destino. Dada buena tierra y buen clima, la bellota crecerá bien; sin ellos, el alma o la entelequia de la bellota no podrá realizarse al grado máximo; y es posible que muera. El alma o entelequia animal tiene funciones semejantes pero el animal es capaz de actividades más libres y tiene potencias, más altas. El animal vive, experimenta sensaciones; puede moverse voluntariamente. Se acerca a ciertas cosas y se aleja de otras. Sus movimientos son dirigidos por unos deseos, unas necesidades interiores. El animal puede hacer más que la planta para realizarse pero no mucho. El realizarse de la entelequia o alma del animal se determina casi completamente por las fuerzas interiores determinantes o por fuerzas exteriores sobre las cuales el animal no puede ejercer control significante (De Anima, II, 4: 415 a 15-416 b 32; 432 b 7-422 a 8).

11 ARISTÓTELES, De Anima, III, 3, 9 y 10.

12 Ibíd., III, 4: 429 b 30-430 a 25.

13 ARISTÓTELES, Metaphysica, XII, 7: 1072b 15-1072b 28. Para entender el poder activo del alma racional de la entelequia del ser humano, es decir, el poder que pone en movimiento las ideas potenciales escritas en la tabla rasa, es necesario examinar el análisis aristotélico de idea y materia. Tomando en cuenta las almas vegetativas animal y racional, Aristóteles mantiene que no son aspectos fijos de la realidad. A pesar del grado de perfección que cualquier entelequia pueda realizar, ese grado de perfección podría ser nada más que un devenir hacia una realiclad más alta (Physica, II, 8: 198 b 10-199 b 33). En otras palabras, la entelequia de una bellota una vez realizada se hace árbol magnifico, pero el árbol puede tomar otra forma, por ejemplo, un barco utilizado para salvar a unos seres. Por consiguiente, Aristóteles busca un poder que controla, moldea toda la naturaleza; que controla la dirección del universo entero. Es un poder del cual los seres humanos, los animales, las plantas, el universo físico en sí son componentes. Es una potencia maestra, una fuerza determinante todopoderosa. Esa fuerza determinante todopoderosa, desde luego, es Dios (Metaphysica, XII, 6 y 7; 1072 a 1-1072 b 29). Puesto que el crecimiento de todos los organismos es determinado por una entelequia, Aristóteles mantiene que el impulso inicial a movimiento, tanto como el desarrollo continuo del universo entero, son causados por Dios, la entelequia o el alma del universo. Dios o la perfección es la meta hacia la cual toda la creación mueve. Dios es el impulso creador inicial que mueve los organismos hacia esa meta de realizarse perfectamente; por consecuencia, Dios es el alfa y la omega, la primera causa y el último fin de toda la naturaleza. Es el nivel más alto, el nivel sin par del ser inteligente, racional.

14 Ibíd., 1072 a 26-27.

15 Creo que no es casualidad por lo que Cervantes comienza la novela con la frase "En un lugar de la Mancha", verso tomado del romance El amante apaleado. Don Quijote es amante apaleado. MARTÍN DE RIQUER, quien preparó el texto y las notas de la edición citada en este trabajo, dice, sin explicar la razón de haber llegado a esta conclusión, que Cervantes comienza la novela con este romance porque "no tenía ningún interés, en fijar geográficamente la patria de don Quijote". Riquer también cita a M. R. Lida, quien dice que comenzar la novela así "podría muy bien ser una fórmula de narración popular de cuentos, y no entrañar ningún resquemor personal de Cervantes hacia ningún pueblo" (I, 36, 1).

16 MIGUEL DE UNAMUNO, Vida de don Quijote y Sancho (Buenos Aires, 1945), págs, 110-111. Propone la idea de que Dulcinea es Dios, concepto religioso que tiene gran similitud con el concepto que forma la base de la interpretación propuesta en este trabajo, pero con una diferencia principal: Dulcinea no es metáfora de Jesucristo, como sugiere Unamuno, a pesar de las alusiones y referencias al cristianismo que permean la novela, porque el Dios Padre del cristianismo se manifestó físicamente en Jesucristo. Esto es para Aristóteles una imposibilidad.

17 La primera aventura de don Quijote es la de Andrés (I, Cap. IV). Don Quijote se mete en este dibujo y quiere saber estas vidas ajenas porque quiere hacer bien a todo el mundo, una manera activa de amar al prójimo.

18 Hay diferentes opiniones de la identidad y de la función del primer narrador o primer historiador de la novela. Para simplificar la explicación de la tesis de este trabajo, Cervantes es el primer narrador. Véase RUTH S. EL SAFFAR, "The Function of the Fictional Narrator in Don Quijote" MLN, 83 (1968), págs. 164-177.

19 Es significativo que Cervantes haya dicho "amores" en vez de " amor". Claro está que la interpretación más aceptada es la de cómo ama el caballero, es decir, física, intelectual y espiritualmente. No sorprende que don Quijote, a pesar de ser fiel a Dulcinea, tome en consideración casarse con otra dama (II, Cap. XXI).

20 ARISTÓTELES, Metaphysica, XIII, 3: 1078 a 31-1078 b 5. Véase Hermann Iventosch, "Dulcinea, nombre pastoril" NRFH, 17 (1963-64; pub. 1966), 60-81. Es uno de los estudios más comprensivos de los posibles significados del nombre Dulcinea, aunque a fin de cuentas no concluye nada que no se encuentre en el título.

21 Para una discusión excelente de las teorías de los humores corporales y sus efectos sobre la tabla rasa, especialmente tocante a don Quijote, véase OTIS H. GREEN, "El ingenioso hidalgo" Hispanic Review, 25 (1957), 175-193. Green declara: "These physiological and psychological ideas were current during the Middle Ages and the Renaissance. They derived from Aristotle and Galen and the medieval physicians, both in the Muslim and in the Western World... The source books were numerous. The Archpriest of Talavera, in his very ample fifteenth-century treatment of these matters cites 'el libro De Secretis que fizo Aristotyles a Alixandre'." Compárese Alfonso Martínez de Toledo, Corbacho, Pte. III, Cap. 8: "Del colérico, qué dispusyción tyene para amar e ser amado." "...Fazen estos tales amando mucho mal: lo uno porque de sy son movidos e en un punto enojados, e tienen las manos prestas a las armas e a ferir."

22 Es importante entender que el amor que don Quijote tiene a Dulcinea estan herético como el que Calisto tiene a Melibea. Compárese FERNANDO DE ROJAS, La Calestina, edición y notas de Julio Cejador y Frauca, I (Madrid, 1959), 41: "CAL.- ¿Yo? Melibeo so è à Melibea adoro è en Melibea creo è à Melibea amo."

23 ARISTÓTELES, Ethica, IV, 4; Politica, VII, 3.

24 Para una discusión del "perspectivismo lingüístico" de Cervantes, véase el estudio clásico de LEO SPITZER, "Linguistic Perspectivism in the Don Quijote" in Linguistics and Literary History (New York, 1962). Pueden consultarse además los estudios de JOHN J. ALLEN, Don Quixote: Hero or Fool? (Gainsville, 1969), págs. 18-23; y HOWARD, MANCING, "Dulcinea's Ass: A Note on Don Quijote, Part II, Chapter 10", HR, 40 (1972), 73-77.

25 Si las fingidas dan sujeto a los versos, ¿cuál es la función de las de carne y hueso? ¿No ofrecen la respuesta Melibea y Oriana, la amada de Amadís? Esta en el soneto "La Señora Oriana a Dulcinea del Toboso" de los Elogios (Quijote, 30-31), dice: "¡ Oh, quién tan castamente se escapara del señor Amadís como tú hiciste del comedido hidalgo don Quijote!"